Bienvenidos

Holaaa!!

En este blog encontrareis un poco de todo xD

Desde canciones hasta historias alocadas!!

Espero que es lo paséis bien!!

Ah, que sepáis que en la página principal podréis encontrar todas las entradas añadidas de forma desordenada, pero pinchad en las etiquetas para verlas de forma ordenada.

También podéis poner sugerencias en el tagboard, sobre qué tipo de historias os gustan, de qué fotos queréis que hagamos collages, sugerencias, o si queréis que el blog añada algunos apartados más.


También hemos de decir que los agradecimientos a distintas páginas que nos ayudan con el contenido del blog están abajo del todo ;)

Fmdo.

Marii y Paula




Mostrando entradas con la etiqueta Novela: Guía de las Malas Famosas. Mostrar todas las entradas
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7 ago 2010

CAPITULO VEINTINUEVE

      Conducí nerviosa hasta el aeropuerto. El vuelo que llegaba desde Memphis aterrizaría en un cuarto de hora aproximadamente.
      Habían pasado dos años desde que la familia de Mikhail se había tenido que trasladar a esa ciudad. Hoy él iba a volver para quedarse.
      A partir de su ida yo me apoyé en mis amigas y Cody. Pero él venía aquí en verano, y yo volaba hasta allí en las vacaciones de invierno. Cada uno estábamos tres semanas en la ciudad del otro antes de volver a su respectiva ciudad. Esas seis semanas del año que pasaba con él eran las mejores.
      Mikhail había empezado la carrera de Derecho, le quedaban muy pocos años para terminarla. Yo, por mi parte había empezado la de Medicina. El mundo de la música había sido apartado de mi vida tras sacar el tercer CD, el que fue el último. Me contrataron para una aparición momentánea en una serie, y el año que viene rodaré una película. El mundo de la fama todavía va tirando de mí a trompicones, pero lo de la peli lo hice solo por un favor a Kevin.
      A Mikhail le habían ofrecido continuar su carrera en nuestra ciudad. Y acepto, como es de suponer. Hemos comprado un piso juntos. Y por fin le tendré de nuevo a mi lado.
      A mis 19 años es una decisión precipitada, pero él y yo tenemos muy claro que nos queremos, y que nada nos separará.
      En el aeropuerto, megafonía anunciaba la llegada de otros aviones, pero no del que a mí me interesaba. Así que me senté en un banco, a esperar.
      Mireia y Frank habían roto hacía tiempo. Y ahora ella estaba con un chico que era genial, Eric. El resto de mis hermanos seguía igual, a excepción de Kelsey, la melliza, que se había casado, y había tenido una niña, Angy.
      Cody y su novia también seguían con su relación. Igual que Mikhail y yo, no habían permitido que la distancia afectase a sus sentimientos.
       - Atención -sonó por el megáfono una voz de mujer-. El vuelo procedente de Memphis está aterrizando en la Terminal 2.
      Me dio un vuelco al corazón y me levanté mecánicamente, pero de pronto empecé a correr hacia la terminal que habían anunciado.
      Un montón de gente empezó a salir de las puertas, y no paré de otear por encima de otras cabezas hasta que distinguí su cabellera rubia.
      Me lancé hacia él, abrazándole.
      - Corny... -murmuró, devolviéndome el abrazo, mientras me arrastraba hasta fuera de la avalancha de gente.
      - Te he echado mucho, muchísimo de menos.
      - Y yo a tí -respondió sonriendo.
      Nos quedamos aferrados, hasta mucho después de que todos los demás pasajeros hubiesen terminado de salir por la puerta. Por fin iba a estar conmigo, por fin le tendría para mí. Para siempre.
Imagen de la Novela
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Bueno, este era el último capítulo de la Novela "Guia de las Malas Famosas"
espero que os haya gustado, y hayáis disfrutado tanto como yo
mientras las escribía.

Aprovecho para dar publicidad a un blog, voluntariamente, que me ha encantado
y si os gustan las historias, esta seguro que os encantara, el blog cuenta
la historia de Shawn, una chica adulta cuya familia es un tanto extraña.
ella ya se ha dado publicidad en el tag-board, pero os lo escribo aqui ;)

22 jul 2010

CAPITULO VEINTIOCHO

      Despues de que Stella me revelase que probablemente al padre de Mikhail tambien le trasladasen intenté contactar con él, fui a su casa a buscarle, a pesar de que no se me había olvidado que se había ido a una ciudad cercana a la nuestra, para ir a no sé qué sitio que la nuestra no tenía.
      Fui tropezando todo el camino hasta mi casa, porque en esos momentos no tenía la cabeza como para pensar en si me caia o no. No llegué a la puerta cuando Mireia salió corriendo a buscarme.
      - ¡¡Corny!! -estaba radiante-. ¡Frank y yo estamos juntos! Verás -tomó aire para soltarme toda la historia de un golpe-. Estábamos hablando por el messenger, cuando me dijo que si podía venir a recogerme, porque tenía que decirme algo importante, obviamente yo estaba SUPER NERVIOSA, y vino, y hablamos, y... ains Corny ... ^^
      - Sí, es genial... -murmuré, Mireia torció el gesto al verme tan... ¿mal?
      - ¿Qué te pasa? -preguntó.
      - Pues... que a lo mejor Mikhail y su familia tienen que mudarse a Washington... y... bueno, no es seguro, pero... pff :( -decididamente me derrumbé, Mireia me abrazó.
      - Tranqui, no creo que se vayan así por las buenas.
      Entré en casa, y directamente me fui a mi cuarto, estaba muy cansada, aunque ni siquiera había comido, colgué un cartelito en la puerta diciendo que no tenía hambre y me dormí.
  
* * *
Era un poco tarde, pero mi coche seguía aparcado delante de la casa de Mikhail. Sé que le estoy dando demasiada importancia pero... no quiero que me separen de él.
      De repente unas luces alumbraron la calle. El Seat negro de Mikhail aparcó frente a la casa. Mi corazón se desbocó y yo salí corriendo del mío. Le abracé con fuerza, sin querer soltarle. Empecé a sollozar, soy tan debilucha...
      - Ey, ey, ¿qué pasa? -me dijo con tranquilidad.
      Sin soltarme me llevó hasta su puerta y abrió la casa, entramos y se sentó en el sofá luego me puso sobre él. Yo todavía estaba con la cabeza enterrada en su pecho.
       - ¿Por qué... -empecé, todavía hipando- por qué no me dijiste que te ibas a Washington?
        De repente se puso rígido y me abrazó con fuerza.
       - ¿Quién te ha dicho eso? -preguntó.
      - El padre de Stella trabaja con el tuyo, y ella y su familia se van allí.
      - Yo no me voy tan lejos, pero... sí. Nos vamos a mudar en unos meses.
      - ¿Por qué no me lo dijiste?
      - No quería hacerte daño.
      - Es peor que me haya tenido que enterar por otra persona.
      - Ya... Lo siento, Corny.
      - Em... pero... vamos a seguir juntos cuando te vayas ?
      - Por supuesto, Corny, yo jamás dejaré de quererte.
      Así nos quedamos, abrazados, hasta que llegó mi momento de irme. Me dolía pensar que le tendría tan lejos, pero... aun asi, le seguiría queriendo, para siempre.

19 jul 2010

CAPITULO VEINTISIETE

      Resoplé. Maldita sea. Esos dos eran mi perdición. Por un lado, Stella me había vuelto a llamar:
      - Corny... -me había dicho-. Me da miedo, porfi, acompáñame a hablar con Cody es que... necesito un poco de apoyo.
      Puse los ojos en blancos y acepté. Luego me llamó Cody.
      - ¡¡Corny!! -exclamó-. Stella me ha llamado, gracias por hablar con ella, me va a dar explicaciones pero... una cosa, me animaría que tú estuvieses presente, así que... vienes?
      Volví a aceptar. Quedaría con los dos. Así que ese día me senté a esperarles en uno de los bancos del parque donde habíamos quedado. Llegaban tarde. Esa característica la compartían los dos... Frustrante.
      - ¡Ey! - la voz de Cody sonó detrás de mí, así que me di la vuelta.
      - Hola... Todavía no ha llegado ella.
      - Ya... estoy... ¿nervioso? -soltó una risita debilitada-. Em... gracias por venir.
      - No pasa nada, Stella también me pidió que la acompañase.
      - Ah, ¿sí? Genial... -comentó sin mucho sentimiento.
      Al cabo de cinco minutos vimos aparecer a la que faltaba.
      - Hola... -saludó.
      Luego ella se sentó al lado mía, yo estaba entre la pareja, y, ciertamente, me sentía un poco incómoda, en esos momentos me sentía mal por haber accedido a acompañarles, este tema era cosa suya, y tenían que arreglarlo entre ellos, pero... pff, son mis amigos, no podía negarme.
      - ¿Y bieen? -pregunté lanzándole una mirada significativa a Stella.
      - Emm... verás Cody -titubeó-. Verás, antes de todo, te quiero -Cody enarcó una ceja-. Verás, si te dije aquello fue por el simple hecho de que... verás, no quería que sufriésemos más de lo necesario... Así que... mira, mi padre se va a trasladar por el trabajo a la otra punta del país, y toda la familia nos vamos con él, así que, ya no volvería a ser como antes -Cody se removió inquieto-. Cody, yo no quiero olvidarte, quiero estar contigo, pero el... puñetero trabajo de mi padre nos va a impedir seguir con nuestra relación, por eso...
       - No tiene por qué -cortó Cody cabizbajo-. No tiene por qué- repitió, esta vez mirando a Stella a los ojos-. Yo te seguiré queriendo igual, dejaré de ahorrar por un coche para, cada vez que pueda, ir a visitarte a donde quiera que vayas... porque tú... yo también te quiero, y paso de tener que renunciar a tí.
       Yo les escuché muy callada, mirándome la punta de los zapatos y ligeramente colorada, aunque la cosa no iba conmigo, peroo yo me paso la mayor parte del tiempo ruborizándome, así que no lo tomé en cuenta.
       - Entonces... -siguió Stella- ¿Seguirías conmigo aun estando lejos?
       - ¡Por supuesto!
       Parecían convencidos, en realidad... no habían tardado demasiado, siguieron hablando durante un rato sobre los pros y los contras, pero al final de la tarde estaba decidido: Seguirían saliendo juntos, aunque estuviesen en la distancia. A mí todo aquello me parecía muy bonito, pero... el final de la tarde se desmoronó para mí. Acompañé a Stella a su casa, Cody se iba a no sé qué sitio. Y al despedirme de ella me dijo:
       - ¿Has hablado con Mikhail y su hermana? Tengo entendido que él y tú estáis juntos... y su padre también trabaja junto al mio... ¿A él no le trasladan?
       Entonces el corazon se me paro por un momento.

14 jul 2010

CAPITULO VEINTISEIS

      Lo había conseguido, Stella había accedido a quedar conmigo. Realmente me ha costado un montón, ella también parecía muy afectada y triste, pero después de un rato me dijo que quedaría conmigo.
      Ni me preocupé en arreglarme mucho, con una sudadera y unos vaqueros pitillos me quedé contenta. Me di mucha prisa en llegar a su casa. Allí estaba ella.
      - Hola... -murmuró ella.
      - Hola, tenemos que hablar, sabes de qué, ¿verdad? -dije, intentando no ser demasiado brusca, aunque a mí las charlas serias... no se me dan bien.
      Ella me siguió, aunque intenté retrasarme para que el paseo durase lo suficiente.
      - ¿Por qué? -pregunté directamente.
      Ella bajó la cabeza y se mordió el labio inferior.
      - Tú le quieres -seguí-. Es imposible que ya no sientas nada por él.
      - Ya... -dijo-. Le quiero... muchísimo, no te imaginas cuánto, para mí esto es mucho más difícil que para él, créeme. Porque... pff... solo prefiero decirle eso, antes de que... lo pasemos mal los dos.
      - Pero entonces, ¿qué ha pasado?
      - Mi padre... nos vamos a trasladar. Bueno... realmente, nos vamos con él, tiene que ir hasta Washington por su trabajo, está en la otra punta del país.
      Me quedé boquiabierta. Washington... desde luego desde aquí... es muy, muy lejos. Entonces la miré con comprensión, pobrecita, no me extraña que ella se sienta tan mal. Además, con tanta lejanía, no podrían seguir su relación, porque... si fuése en un estado más cercano al nuestro... Pero no.
      - Díselo -la dije- al menos sabrá que no has sido tú, que realmente le sigues queriendo, no sabes lo mal que se encuentra. Está derrumbado.
      - Ya, pero... sería más duro para los dos.
      - No... bueno, tal vez, pero no puedes dejarle así, sin ninguna explicación.
      - Ya... pero tampoco seríamos capaces de seguir con una relación así...
      - Bueno, intentadlo. Si realmente os queréis, podéis conseguirlo, ¿no? Además, tu... podrías venir de vez en cuando, él, con su familia, no podría, pero tú... Bueno, inténtalo... por favor.
      Me miró muy triste :( Nos despedimos. Ella hablaría con Cody... seguro.

3 jul 2010

CAPITULO VEINTICINCO

      Sele y Tay se habían ido ya hacía unas tres semanas. Nos lo habíamos pasado GENIAL. Todas las noches habíamos estado hasta muy tarde por la calle (siempre con los guardaespaldas de las narices ¬¬") pero perfecto.
      Estaba en la cama, me acababa de despertar. Miré el reloj. Las diez y media. ¡Qué poquitas ganas de levantarme! De repente me sonó el móvil con la musiquita de "One Time" de Justin Bieber.
      - ¿Sí? -contesté.
      - Corny... soy yo.
      - ¡Cody! ¿Estas son horas de llamar? .le reproché.
      - Es... es verdad, lo siento, luego... luego si eso te llamo- tenía la voz muy triste :(
      - Ey, no, no, que es coña, dime, ¿qué ha pasado?
      - Em... no, nada, en serio... creo que luego me paso por tu casa, vale ?
      - De eso nada !! -exclamé-. Ahora voy yo para allá. Estás muy mal como para dedicarte a salir ahora.
      - Muchísimas gracias, Corny... en serio.
      - No pasa nadaa ;) eres mi amigo, mi obligación es ayudarte -le dije.
      - Gracias, bueno... ahora te veo.
      - Sí, sí, pero porfi... ponte happy, vale ?
      - Sí, lo intentaré.
      Colgamos. Yo bajé corriendo a la cocina y me preparé el desayuno. Cody siempre rebosaba felicidad para sacarle una sonrisa a todo el mundo... Y ahora estaba mal, tenía que ayudarle. Me vestí rápido. No quería tardar demasiado.
      Subí la manzana a paso ligero y llegué a su casa. Él mismo me abrió la puerta. Me abrazó en seguida... Nos fuimos al parque, que aquellas horas estaba desierto, y nos sentamos en un banco.
       - ¿Qué ha pasado, Cody?
       - Stella... me ha dejado.
       Yo me quedé con la boca abierta. Y Cody escondió la cabeza entre las manos. Pocas veces había hablado con esa chica. Pero cada vez que lo había hecho, desde que salía con él, estaba todo el rato "Sí, porque Cody esto, Cody lo otro blah, blah, blah", además, una característica por la que siempre nos reíamos de ella, aunque no la molestaba, ella también se reía, es que, cuando hablaba de algo que la interesaba los ojos se la abrían mucho y no paraba de tocarse el pelo moreno con mucho nerviosismo. Quería un montón a mi amigo, así que no entendía que había podía haber pasado para llegar a romper.
        - ¿Por qué? -pregunté, aunque en seguida me arrepentí de haberlo dicho.
        - No sé, esta mañana me ha llamado muy agitada diciéndome eso...
        - Mmm... bueno, no sé...
        La mañana entera la pasé ´con él, animándole, pero luego me fui a mi casa. Esa tarde tenía que quedar con Stella. Hablaría con ella.

Stella

23 jun 2010

CAPITULO VEINTICUATRO

      Selena y Taylor llegaron. Estaban guapísimas. Vinieron acompañadas por varios guardaespaldas que las dejaron en un hotel muy lujoso. En mi casa no podían quedarse, cualquiera podía llegar un día y... pff, no sé, la gente es muy rara con los famosos. Sele ha terminado la gira de su nuevo disco y Tay estaba tan perfecta como siempre. En cuanto pudimos, empezamos a hacer planes. En primer lugar íbamos a quedarnos las tres un día juntas en el hotel. Sé que es una idea un tanto extraña la de "Fiesta de Pijamas en el Hotel", pero no podemos ir a otro lado.
      Mireia quería venir, pero la verdad, ya tenemos de sobra con ir tres como para meter a más gente.
      La habitación elegida era la de Taylor, era enorme, la suit más cara, junto con la de Selena, de todo el hotel. Allí pusimos todas nuestras cosas y mientras nos hacíamos la manicura, nos pusimos a hablar:
      - Bueno, Corny, nos han contado que estás con un griego... noo ? -dijo Taylor mirándome burlona.
      - Sí, uno que está como un tren, verdad ? -siguió Selena y se empezaron a reir.
      Yo me empecé a poner roja. Mireia... seguro que ella se había ido de la lengua.
      Las dos se arrimaron a mí y empezaron a acribillarme a preguntas.
      - Cuenta, ¿cómo es?
      - ¿Desde cuándo estáis juntos?
      - ¿Nos lo vas a presentar?
      - Bueno, y si nos hablas de algún amigo suyo...
      Resoplé y empecé a hablarles:
      - Se llama Mikhail y estamos desde hace dos meses. Le conocí en una fiesta de pijamas. Es el hermano mayor de una amiga -entonces empecé a hablar más rápido y me brillaban los ojos. Me encanta hablar de él-. Es... pff, perfecto !! Empezamos a quedar después de que un día me encontrase mal en un banco y... Ains, tenéis que conocerle porque es que no puedo definíroslo !!
      Taylor cogió brillo y empezó a ponérmelo en las uñas de los pies mientras sonreía:
      - Ya era hora -dijo-. Eres de las famosas más solicitadas y... soltera y sin compromiso !!
      - Es verdad... -continuó Selena-. A mí Nick me está empezando ootra vez a mandarme cosas bonitas... yo diría que quiere volver...
      - Está claro !! -exclamó Taylor-. Dale otra oportunidad al chico.
      - No sé, la  verdad...
      La noche se nos pasó volando. También les hablé de Cody, y ella me contaron algunos cotilleos de ese mundo al que "supuestamente" yo pertenecía.



23 may 2010

CAPITULO VEINTITRÉS

      Por fin !! Bye exams :) Estoy super contenta, por fin los exámenes han acabado, y mi vida como cantante me ha dado una pequeña tregua. En las revistas ya he sido portada cogida de la mano con Mikhail, pero ya no me importa, porque es la verdad, que le quiero más que a mí misma.
       Hoy hemos quedado. Ya tenía tantas ganas. Verle era lo que más me importaba últimamente, estaba muy viciada a sus ojos azules, y nada me hacía apartar mi mirada de la suya cada vez que le veía.
       El planning era ir a su casa a hacer los deberes, porque los profes no tienen el suficiente sentido común como para entender que necesitamos una tregua (¬¬"), pero al menos es una excusa para estar juntos en su casa eternamente vacía. Sus padres estaban realmente ocupados con su trabajo, y no tenían demasiado tiempo como para pasarse furtivamente por la casa.
      - Bueno, guapa, ¿bien los exámenes? - me preguntó Mikhail.
      - Perfe !! -dije.
      - En mis ratos libres me puse a buscar en Internet, y mira lo que encontré.
      Sacó s móvil y puso una canción que yo no conocía. Era rap, a mí el rap me parece un poco rayante, pero me puse a escucharla:

Esta es nuestra historia solo tu y yo,

nuestro cuento perfecto, nuestra historia de dos,
se que hay muchas aunque, ninguna como esta,
mi vida tiene sentido porque formas parte de ella,
todo es perfecto, yo pienso de día y de noche te sueño,
esclavo de mis palabras dueño de mis pensamientos
y miento cuando digo que quiero escapar sin ti,
porque siento que si no estas falta un pedazo de mi!

     La canción seguía unos minurtos más... Era preciosa, o al menos a mí me lo pareció. Por muy rayante que fuése el rap. Cuando llegué a mi casa, se la puse a Mireia, y se tuvo que ir, dijo que no le gustaba nada de nada. Pero, claro, para gustos colores, como dice mi madre. Pero esta canción me ha hecho darme cuenta de que no es mentira, lo que Mikhail y yo sentimos en una realidad y eso me puso super happy durante el resto del día, y esa canción se convirtió en NUESTRA canción.
      Rachael y las otras me habían dicho que un día tendríamos que quedar, y creo que tienen razón, porque estoy pasando de ellas, y en caso de que Mikhail y yo dejemos lo nuestro (que espero que no ocurra) ellas y Cody serán lo único que me quedará, así que tendré que dejarme ver con ellas durante un tiempo, pero me había estado comunicando un poco con Taylor Swift y Selena Gómez, las chicas con las que mejor me entendían en el mundo de las famosas, y dijeron que vendrían a visitarme. O sea, más preparativos, menos Mikhail.
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La canción de rap existe, es de Porta, un rapero y se llama "Nuestra Historia de Dos" A mí me encanta el rap, a lo mejor a vosotras no, si queréis escucharla os dejo aquí el vídeo ;)

21 may 2010

CAPITULO VEINTIDÓS

      - Corny... -me llamó Mireia.
      Estaba en mi cuarto, haciendo un trabajo de Tecnología por ordenador.
      - Dime -contesté.
      - Quiero un montón a Frank, ¿crees que le debería pedir salir? -me preguntó.
      Yo me giré para mirarla:
      - Creo que deberías dejarlo unas semanas, sigue con él, así yo veré como va vuestra relación y os lo diré, ¿vale?
      Me hacía la misma pregunta dos veces por semana, y la verdad, yo creo que sí debería hacerlo, aunque prefiero saber hacia donde van los sentimientos de Frank.
      Ella se sentó satisfecha en mi cama.
      - ¿Sabías que Dylan le va a pedir salir a una chiquilla de su clase?
      - Pff, esta familia es un culebrón -exclamé-. Todos estáis emparejándoos.
      - Oye, tía, que Dylan ya tiene los trece, guapa.
      - Ya. A esa edad, me acuerdo que me decías que te había besado no sé qué chico...
      - Alex.
      Así pasaban nuestras tardes. Como Frank era de mi clase, Mireia estaba aun más pegada a mí de lo que solía estar normalmente. Hablábamos sobre anteriores relaciones, sobre los amigos de ella, sobre Mikhail y yo... Todas esas cosas que le gustan a mi hermana, la muy cotilla...
      Mikhail estaba pasando una época de exámenes, y no nos veíamos tanto, pero me acompañaba a casa, ya que no podía quedarme yo en la suya, porque tenía que estudiar, y él decía que si estaba yo delante, no podía parar de mirarme y no podía concentrarse.
      Yo, por mi parte, también tenía exámenes, pero menos... Mi principal problema era mi trabajo... Estaba inventando nuevos pasos de baile, y mi coreógrafa me mandaba los pasos por Internet, para que no dejase de practicar. Así que entre unas cosas y otras, no tenía tiempo para nada...

19 may 2010

CAPITULO VEINTIUNO

      Todos los días Mikhail me esperaba a la entrada del High School, y Arisha se iba con Abby a casa, cada vez que nos veía juntos soltaba esa sonrisa que puso la primera vez que fuimos Mikhail y yo con ella a casa.
       Me sentía perfe cada vez que me cogía de la mano, y así íbamos hasta su casa, que muchas veces estaba vacía, porque sus padres trabajaban mucho por la tarde y Arisha quedaba con sus amigas.
      Entonces íbamos a su cuarto y hacíamos los deberes, después hablábamos sin parar. Me encantaba quedarme dormida entre sus brazos. Era un chico super dulce, y nos lo pasábamos genial.
      Oficialmente estábamos saliendo, y ya no me importaba que los de las revis me echasen fotos con él, siempre y cuando no me preguntasen.
      Aunque llevábamos unas semanas juntos, cada vez que me acariciaba o me besbaba ese corazoncito mío se volvía loco de atar.
      Íbamos a muchos sitios juntos.
      Cody y yo nos llamábamos cada cierto tiempo para hablar de nuestras respectivas parejas. Por mucho que saliésemos con alguien, nunca nos olvidaríamos. Alguna vez quedábamos, pero pocas veces, para no levantar rumores.
      - Estás muy guapa -me dijo Mikhail.
      - Ya me lo has dicho -y me reí.
      Él me cogió entre sus brazos y me abrazó:
      - Ay, que pequeñita eres -me susurró al oído.
      Me besó con ternura y me miró a los ojos. Yo adoraba sus ojos, eran preciosísimos...
      - Sabes que nunca te haré daño, ¿verdad?
      - También me lo has dicho -contesté-. ¿Y tú sabes que te quiero un montón?
      Juntamos nuestras frentes y nos quedamos mirándonos.
      Cuando le contaba a Mireia estos momentos tan preciosos ella decía: "Puaj, tía, que pegajosos sois los dos"
      - Me gustaste desde el primer día que te ví, me volviste loca -le dije.
      - Tú a mí cuando te conocí, pero siempre me tuviste enganchadito.
      - Bueno, bueno... -dije-. A ver, ¿se puede saber cuáles eran las costumbres mayas?
      - Ay, que torpe eres, guapa -me dijo, y se puso a ayudarme.
      Le quiero, le quiero y le quiero. Es mi vida, él es mi todo y no puedo quitármelo de la cabeza.

16 may 2010

CAPITULO VEINTE

      Llegamos a su casa exhaustos. Yo cerré la puerta y corrí las cortinas, y me senté en una silla, con la cabeza entre las manos.
      - Los odio, los odio, te juro que les mato... -decía.
      - Ey, ey, ¿qué pasa? ¿Tan grave es que te vean conmigo?
      - Sí, va a ser un bombazo... Ya verás, más entrevistas y más rollos de mierda, jope...
      Él se sentó a mi lado y se quedó callado. Cuando me calmé un poco le miré. Me quedé pensando cómo decírselo. No sabía si era el momento adecuado, pero no podía más.
      - Mikhail, yo... -murmuré-. Lo peor de todo no es eso... A ver... - no me aclaraba -. Joder, Mikhail, que yo te quiero.
      Él me miró. Parecía que los ojos se le iban a salir de las órbitas, luego se tranquilizó. Soy muy brusca para estas cosas.
      Me cogió la mano, y la cubrió entre las dos suyas.
      - Sabes que te aprecio más que a mucha gente - me dijo -. ¿Pero te has dado cuenta de que soy más mayor que tú? 
      - Eso... no me importa.
      Lanzó un profundo suspiro.
      - Tú también me gustas muchísimo -dijo-. Más de lo que te puedas imaginar, pero nos llevamos un año.
      - Solo es uno -dije.
      - Solo es uno, solo es uno -repitió-. No me quiero engañar a mi mismo. Yo también te quiero, pero...
      Me miró a los ojos, notaba los latidos de mi corazón por todo mi cuerpo. Se acercó un poco a mí y me besó. Estábamos sentados muy cerca, así que me cogió de la cintura y me acercó aun más a él. Yo le sujeté el cuello, también para mantenerle más cerca de mí. No sé cuanto tiempo estuvimos así. Hasta que se separó de mí y me abrazó.
      - No quiero, no puedo, ni tengo suficiente voluntad para engañarme a mí mismo -susurró.
      Yo estaba muy cansada, me acurruqué en sus brazos y me quedé dormida. Cuando me despertó Mikhail, me dí cuenta de que me había llevado a casa en su Seat negro. Salí del coche y le miré.
      - No me lo puedo creer -dije.
      - ¿El qué? -preguntó burlón.
      - Que seas real.
      Rió y me besó. Yo no quería separarme de él, me iba a explotar la cabeza. Demasiadas emociones para un solo día. Me sujeté a él. Cuando entré en mi casa, no saludé a nadie. Subí corriendo a mi cuarto y cogí el móvil:
      - ¿Qué te pasa? -preguntó Cody al otro lado de la línea.
      - Adivina qué me ha pasado -y se lo conté todo. 

CAPITULO DIECINUEVE

      Esta semana había vacaciones en el Insti... ¡por fin! Pero yo tenía trabajo. Algunas revistas insistían e hacerme entrevistas. Y no podía escapar todo el rato de mi vida de famosa. Había grabado ya la canción, y había salido a la venta. La llamé: "Our confused love". Una de las firmas de discos que había organizado era en una ciudad cercana, así que la hice en la misma semana. Estaba muy ocupada. El jueves tuve dos entrevistas seguidas. Pero por fin llegaba el fin de semana, que me había dejado libre.
      Había quedado con Mikhail. Desde la primera vez que quedamos, en el cine, nos habíamos ido juntos a muchos sitios, y nos conocíamos bien. Éramos súper amigos, y nos entendíamos perfectamente. Mireia seguía detrás de Frank, y yo solía quedar también mucho con Cody para hablarle de mis paranoias con Mikhail.
      El sábado quedé con el ruso. Había decidido que tenía que decirle lo que sentía de verdad. En todo ese tiempo me lo había estado callando.
      Me puse un vestido muy bonito, los tacones de tiras entrelazadas y, en general, me había puesto guapa, aunque siempre que quedaba con él, intentaba estar... presentable.
      Habíamos quedado en la plaza, para dar una vuelta. Estaba muy, muy nerviosa, la tripa no me dejaba en paz con los nervios acumulados dentro.
      - ¡Buenas! -me saludó.
      - Hola... -balbuceé.
      Decidí dejar el tema importante para más tarde. Dimos varias vueltas por allí.
      - He observado a tu hermana, la Mireia -me dijo-. Está coladísima por ese tal Frank, ¿verdad?
      - Sí, ¿cómo lo sabes?
      - Se le nota, todo el mundo se ha dado cuenta menos el propio Frank -rió-. Tu amigo Cody me cae muy bien, el otro día jugamos un partido de baloncesto juntos, es muy bueno.
      - Sí... -murmuré.
      - Oye... ¿Te pasa algo? -me preguntó- No sé, pareces nerviosa.
      - Aham... No, no me pasa nada.
      Al caer la tarde seguimos hablando. Nuestras charlas no tenían fin.
      De pronto vi un flash. Un flash de una cámara.
      - Mierda -dije.
      Paparazzis. Me habían visto sentada junto a Mikhail, seguro que se pensaban algo raro.
      - Mikhail, vámonos...
      Él también se había dado cuenta de lo de los paparazzis.
      - ¿A dónde? - me preguntó.
      - A tu casa, está más cerca que la mía.
      Nos echamos a correr hasta su calle. Joder, malditos, siempre fastidiando. Maldita fama. Maldita sea!!

CAPITULO DIECIOCHO

      Estoy súper happy. Desde la charla con Mikhail, lo había intentado organizar todo para no estresarme: Había traspasado mis conciertos a invierno, aunque había puesto una firma de discos para dentro de un mes en un par de sitios, para compensar; Diane había salido del hospital muy contenta; y cada vez quedaba más con Arisha, que me estaba cayendo realmente bien.
      Un día, al salir del Insti, me vía Mikhail en la puerta. 
     - ¡Hola! - me dijo.
     - Hola -grité-. ¿Qué haces aquí?
     - Espero a mi hermana, me la llevo hoy a casa. ¿Te vienes con nosotros?
     Mi corazón (que debe estar ya más que enfermo de como se pone cada vez que veo al ruso) se puso a mil. 
     - ¡¡Claro!! -respondí.
     Todo el camino Mikhail y yo estuvimos hablando. Arisha nos miraba un poco cortada, no quería interrumpirnos. Al cabo del rato sonrió y siguió con esa sonrisa hasta que llegué a mi casa, y me despedí de ellos dos.
      Mikhail me había dado su messenger, y me había prometido que se conectaría. En cuanto llegué a casa pasé de los deberes y me conecté al ordenador... Allí estaba él.

[EN LA CONVERSACIÓN]

Mikhail: Holaa!! =)
Yo: HoLaa!! ^^
Mikhaiñ: No sabía Q tu fuéses tan abierta... No has parado d hablaar!! xD
Yo: xD ya, ya me lo han dixo más de una vez... 
Mikhail: Jeje, xQ no kedamos, es más entretenido hablar contigo cara a cara.
Yo: Pff... deberes u.u
Mikhail: De Q?
Yo: Filosofía y Cultura Clásica. Alguna idea??
Mikhail: Mmm, creo que sabré defenderme, kieres Q t ayude?
Yo: Claro!!

      Quedamos en mi casa, Mikhail era todo un entendido en Cultura Clásica, pero no entendía casi nada de Filosofía. Cuando terminamos y eso salimos a la calle.
      - Mañana es sábado, ¿tienes planes? - me preguntó.
     - No -respondí yo.
      -¿Te hace un cine?
      - Ok, ¿hay algo interesante?
      - ¿Te gustan las pelis de miedo?
      - ¡¡Me encantan!!
      - ¿Qué te parece... Spirit Murderers?
      - Perfe.
      Yo estaba super contenta, claro, ¡¡por fin iba a quedar a solas con ÉL!!
      - Me caes bien tú... - me dijo-. No sé cómo no me he fijado antes...
      Ahí sí que no lo pude evitar... acabé colorada como un tomate!!

CAPITULO DIECISIETE

      Le dije a mi madre que tenía que despejarme, así que salí a dar un paseo. No quiero volver a mi estúpida vida. Me senté en un banco y escondí la cabeza entre las manos. Así me quedé, pensando.
      - ¿Te conozco? - me dijo una voz cálida y dulce.
      Yo levanté la cabeza  y le ví a él. Era Mikhail.
      - ¿Mikhail?
      - Tú eres amiga de mi hermana, verdad? - me preguntó. Yo asentí con la cabeza -. ¿Qué te pasa? Te veo agobiada.
      - Sí.
      No dije nada más porque me derrumbé en mí misma. Sé que esto era una paranoia muy grande como para echarme a llorar, pero sentía un nudo en mi garganta, y no sabía por qué. Nadie llora porque se tenga que ir un par de meses lejos de sus seres queridos. Bueno sí... Pero yo me iba para hacer mi trabajo.
      Mikhail se sentó a mi lado.
      - Vamos, tranquilízate - me pasó un brazo por encima del hombro. A mí se me estaban saltando las lágrimas-. No puede ser tan grave.
      - No lo es - yo tenía la voz cascada -. Es una tontería.
      - Si estás así, es una tontería que te hace daño -me dijo él-. ¿Puedes contármelo?
      - Prefiero no... no hacerlo.
      - Oks.
      Yo seguí derramando lágrimas como una estúpida. La primera vez que me hablaba con ÉL y me pongo a llorar... Aunque pienso que no lloraba solo por tener que irme... sino por él. Decididamente estoy súper súper enamorada de él.
      - Cuando yo estoy así -me contó-. Siempre tengo hambre de helado. Vamos, invito yo.
      Me cogió la mano y me levantó. Qué raros son los rusos. Él me soltó la mano, pero intentaba animarme. Me compró un helado de chocolate (:D) y el se lo compró de una cosa extraña que sabía a chicle. Estuvimos hablando una media hora. Y cada vez que me miraba mi corazón se ponía a mil. "Joder, estoy fatal" me decía yo a mí misma.
      Él me acompañó hasta la puerta del Hospital.
      - ¿Al menos se te ha pasado, no? - preguntó.
      - Sí, muchísimas gracias -dije.
      Me dijo " No hay de qué" en rus y yo, la verdad, me quedó un poco "eing?" y él rió.
      - Bueno -dijo-. Ya nos veremos.
      Le ví alejarse por la calle.
      ♥ Ahora ya sí que lo sabía. Estoy totalmente loca por él.

15 may 2010

CAPITULO DIECISEIS

      Hoy operaban a Diane. Yo estaba muy nerviosa. Incluso Mireia había dejado ese día de conectarse al messenger para mirar si estaba Frank, solo por irse con mi madre al hospital.
      - No es tan grave - nos dijo ella -. Quedaos aquí, y pasároslo bien.
      Yo sé que en verdad quería que fuésemos con ella. Pero más tarde, al principio todo eran papeleos. Por eso le dije a Mireia que se visitiese y tal.
      Mis hermanos mayores estaban en la Uni, Joel iba a hacer prácticas para presentarse a un casting para no sé qué serie. Ella y yo cogimos a Dylan y nos fuimos los tres para el hospital. Estaba un poco retirado, así que me puse las gafas de sol enormes para no llamar la atención.
      Mireia no paró de parlotear sobre su vida durante todo el camino, y Dylan estalló. La verdad es que cuando se pone así, es difícil aguantarla.
      El Hospital era todo gris, olía a guantes de médico y a medicina. No me gustaba nada. A nosotros no nos dejaron pasar a la sala, y tuvimos que esperar a que saliese mi madre para poder  ver a Diane. La habían operado hacía una hora, pero tendría que quedarse una semanita. Todo había ido bien. Mientras mi madre nos contaba todo eso, me sonó el móvil. Era Kevin.
      - ¿Qué pasa? -pregunté en cuanto abrí el teléfono.
      - ¿Tienes ya la canción? -dijo él.
      - Una parte, ¿por?
      - Mira, que a lo mejor no puedes estar con tu hermana hasta que termine la operación. Mejor vuelve aquí y termina de una vez la gira.
      - ¿Qué? - grité en un susurro, no quería alarmar a mi madre.
      - Lo que oyes, tus fans se quejan, no entran en razón, así que, por el bien de tu carrera, yo vendría para acá y terminaría los conciertos que te quedan.
      - ¿Cuántos son? - pregunté.
      - Cinco -contestó Kevin.
      - ¿Cinco? -esta vez no susurré, y la gente que estaba en el pasillo se giró para mirarme- Son demasiados.
      Un solo concierto tardaba en prepararse unas semanas. No podía gastar tantísimo tiempo.
      - I`m sorry -me dijo él-. Ven lo antes posible, te conseguiré el billete.
      - Me lo pensaré.
      - No, Corny... -no pudo continuar porque le colgué.
      Volví a la sala de espera y mi madre me lanzó una mirada inquisitiva, pero entendió que mejor hablabamos luego.
      Yo no quería irme. Dejaría otra vez mi gente, mi familia, mis amigos, a Mikhail...


Diane



Dylan

      

9 may 2010

CAPITULO QUINCE

      Veía a mi hermana casi levitando... yo ya pensaba que se había vuelto loca. Parecía que los ojos se le convertían en corazoncitos. Lo que yo digo: loca.
      Venía mucho a mi cuarto y se ponía a hablar y hablar y hablar:
      - Frank ha dicho que va a hacer un partido de basket, y me ha pedido que vaya!! Te lo imaginas, Corny? Yo en las gradas, viéndole, sujetándole la chaqueta, animándole... Ay!! Qué cute!! En serio, en cuanto menos te lo esperes tú y en cuanto yo misma me lo espere, le pediré salir. Es tan simpático, gracioso, listo, y odia Historia, igualito que yo! Ay, ojalá me diga que sí, todos los días pensando en él, Corny, TODOS. Porque es perfecto. Le encanta el rap... Y me estoy viciando, te lo digo en serio, tía. Hoy se va a conectar. Me encanta hablar con él. En verdad me encanta hacer todo lo que sea con él, porque, Corny es que él...
      Mis tardes consistían en oír el mismo nombre una y otra vez "Frank". Y el chico me cae bien, pero mi hermana era una pesada. Por eso, decidí que lo mejor era quedar con las chicas, porque Cody y Frank se habían hecho super amigos, y si iba con Cody, iba con Frank, si iba con Frank, iba con Mireia, y eso implicaba una semana más de charlas sobre lo bonito que había sido ese día por parte de Mireia.
      Había pensado dedicar la canción que tenía que hacer a Mireia, aunque ella no se enterase, en su amor platónico por él, y en que él estaba pillado por ella, pero ninguno se atrevía a dar el primer paso. Me parecía un buen tema.
      Últimamente, lo que más hacía, era ir de compras, me relajaba bastante. Lo malo era cuando pasaba por el pasillo del centro comercial y se me acercaba alguna chica, con un grupo de amigas detrás:
      - Perdona -decía-. Por casualidad no serás Corny, verdad?
      - Sí -decía con una sonrisa. Kevin me había dicho, que aunque yo no tuviese ganas, SIEMPRE había que sonreír a los fans.
      Después de mi "sí" había un chillido de emoción general por parte de ellas y luego me volvían a mirar. A mí ese chillido me ponía de los nervios, aunque intentaba seguir tranquilita...
      - Ay, jamás pensé que te vería -decía una.
      - ¿Me firmas un aitógrafo? -pedía otra.
      - ¡A mí otro, pliss! ¡Bueno, dos, otro para mi hermana!
      Y ahí empezaba una aburrida firma de autógrafos improvisada, en medio del centro comercial.
      Es lo malo que tiene ser famosa... Lo bueno es que yo me escabullía con mucha facilidad, y sin que se notase ;)

Abby, aquí parece mayor :S


Carol


Sheira


Rachael

8 may 2010

CAPITULO CATORCE

      Mireia iba de un lado a otro de la casa como una sonámbula, pensaba en Liam, pero a la vez en Frank. Estaba fatal, la verdad. A mí me parecía muy fuerte que ese imbécil le hubiese dejado, al menos no le hizo pasar el mal rato de tener que dajerle ella a él, pero si se le ha quedado el mal sabor de boca a mi hermana, porque en realidad también quería a Liam.
      Habían durado dos meses.
      Yo seguía igual con Mikhail, había conseguido su messenger y hablábamos de vez en cuando. Era super simpático, y siempre estaba de cachondeo.
      Faltaba una semana para que operaran a Diane. Mi madre estaba todo el rato rellenando papeles y organizándolo todo.
      Cada vez que Cody y yo quedábamos con Frank, me llevaba a Mireia, para que se animara un poco, llegaron a darse el messenger, y Mireia siempre estaba delante de la pantalla del portátil, esperando a que se conectase él, Frank.
      Cuando quedábamos los cuatro juntos, Mireia y Frank hablaban juntos, se entendían bien.
      - Oye, Corny -me dijo Cody cuando nos apartamos de los otros dos-. ¿A tu hermana le gusta Frank?
      Me lo preguntó sin rodeos. Es su estilo.
      - ¿Cómo lo sabes? -pregunté.
      - Intuición -respondió.
      - Bueno, ¿y que piensas sobre esto?
      - Frank está algo pillado por una chavala de su clase de Matemáticas, pero creo que se está haciendo amigo de la Mireia.
      - ¿Cómo se llama esa chica?
      - Es amiga tuya, Abby, pero... No es un amor platónico -ironizó-. Creo que estos dos acabarán juntos.
      - Ojalá -suspiré.
      Creo que llegaron a llevarse muy, muy bien, empezaron a quedar ellos dos solos, como amigos, para contarse sus vidas. Les iba el mismo rollo fiestero a los dos, así que siempre se apuntaban a la primera party que saliese.
      A veces nos obligaban a Cody y a mí a acompañarlos.
      Esas cosas hicieron que Mireia se levantase de ánimos y fuese de happy por la vida. Por fin.
      Yo, mientras, estaba ocupada con Mikhail y mi nueva canción. Kevin no paraba de decirme que tenía que hacer una nueva, para hacer el bombazo en mi próximo concierto. Un agobio.
Frank

7 may 2010

CAPITULO TRECE

      Había visto a Mikhail a la salida del High School... ¡¡Joder, no dejo de pensar en él!! Ojalá me lo sacase de la mente, pero es imposible, es tan dulce... Nunca me había sentido así por ningún otro chico... Y eso que me habían gustado chicos, y había tenido muchos rollos, y he salido con unos cuantos pero es que ÉL es... indescriptible,
      Mireia había hablado con Liam. Al parecer se sentía un poco desplazado, porque ella no le hacía caso, Mireia lo arregló como pudo, y luego estuvieron tan contentos, después de eso, decidieron quedar, así que Mireia vendrá dentro de poco, a contarme su vida con el chiquillo ese. Aunque en verdad yo prefiero a Frank...
      Tenía que intentar hacerme amiga de Arisha, para acercarme un poco más a él. Y a ella, que también tendremos que llevarnos bien. He decidido pedirle el messenger, así, por casualidad... En ese momento oí la puerta de la calle cerrar. Mireia había llegado.
      Yo estaba supercontenta. Seguro que Mireia estaba hiper happy, por haber estado con Liam.
      Escuché los pasos que daba al subir las escaleras y abrió la puerta de mi cuarto.
      Sin embargo lo que yo ví no era la eufórica Mireia que me esperaba... Si no a esa misma chica... llorando.
      - Hemos cortado -me dijo.
      Luego se tumbó al lado mía, en mi cama, y se tapó la cara con la almohada.
      - ¡Será capullo! -entonces me tapé la boca, no queda bien decir palabrotas en esos momentos-. Pero, ¿qué ha pasado? Cuéntamelo, por favor.
      - Quedamos, y yo estaba super feliz, pero el estaba serio, le dije que  qué pasaba y me lo contó todo. Me había mentido, me dijo que en verdad, solo me había dicho lo de que "pasaba yo de él" para quedar conmigo y contármelo todo. Le gusta otra, una tal Sarah... Dice que lo siente, que me quería, pero que ahora ya se ha terminado y yo... yo estoy fatal.
      Cuando terminó de hablar la acaricié y así me quedé, sin saber muy bien que hacer, pensando en cortar a cachitos al chico ese en cuanto le viese. No me podía creer que le hubiese hecho esto a mi hermana. No me lo podía creer.
      Al cabo del tiempo ella se levantó para irse:
      - Dile a mamá que no voy a cenar -me dijo.
      Luego salió de mi cuarto. Yo me sentía fatal.

6 may 2010

CAPITULO DOCE

      -Mmm -murmuró Mireia de camino a casa-. ¿Has visto a Frank?
      - Sí, ¿por?
      - Nada, nada.
      Entonces la miré con desconfianza, como si se me hubiera encendido la bombillita.
      - No creo... -dije.
      - ¿El qué? -dijo poniéndose roja. La había pillado.
      - Te gusta Frank -aseguré-
      - ¡No! ¡Yo quiero a Liam! -gritó ella-. No se te ocurra dudarlo.
      - Vale, pero que quieras a Liam no significa que no te guste también Frank.
      Mireia lanzó un profundo suspiro, aceptaba que yo tenía razón.
      - No debería haberte acompañado -susurró.
      - ¡No digas eso! Sigues queriendo a Liam más que a Frank, ¿no?
      - Sí... Creo.
      - Bueno, pues ya está, asunto arreglado.
      - De todas formas, esta mañana hemos quedado él y yo y estaba un poco raro. No sé que le pasa. Lo estoy pasando un poquito mal.
      De repente me llené de odio por dentro, todo ello dirigido a Liam, que hacía sufrir a mi hermana. No lo aguanto, cuando gente lo hace pasar mal a los demás. Y yo sé que el que te guste o no una persona no se puede remediar.
      - Habla con él -dije a Mireia-. Pero sin rodeos, directamente, pregúntale esta noche, si quieres, le llamas o algo y habláis, estas cosas se solucionan así.
      - Puede...
      - No, puede no, se arreglan así, y si a ese imbécil le da por decirte cualquier mala cosa, me avisas.
      Ella sonrió. En verdad, prefiero a Frank antes que Liam para mi hermana... No sé, el Liam me parecía un poco chulo, aunque estuviese cortaíto conmigo.
      Mireia subió a su cuarto y se puso a hablar por teléfono, decididamente yo necesitaba dormir, así que me fui a la cama, ya me contaría ella mañana.
     

3 may 2010

CAPITULO ONCE

      La fiesta fue un éxito, al llegar a casa me acordé del tal Frank, y pensé que tendría que conocerle.
      Llamé a Cody y le dije que si podía presentármelo:
      - ¿Ya estás de caza? -me preguntó de coña.
      - No!! -grité-. Pero me han dicho que es un tío simpático, además mi cabeza ya es de otro. Ya te contaré...
      - Oks, a las cinco en mi casa.
      Me preparé rápido, eran las cuatro. Mireia entró en mi cuarto:
      - ¿A dónde vas? - me preguntó.
      - A casa de Cody, que me va a presentar a un amigo -dije.
      - ¿Puedo ir contigo?
      - Supongo que sí, voy a preguntar a Cody.
      Le llamé, y por supuesto, no le importó. Mireia se vestió en un momento, y bajamos. No nos dimos prisa por llegar, ella me fue contando su vida por el camino.
      En la puerta de la casa de Cody estaba él mismo, con sus vaqueros arrugados y una camiseta de deporte. Al lado suya estaba el que debía de ser Frank. Como Carol había dicho, era alto y moreno, muy delgadito y con el pelo de punta, y de color negro. Estaba todo el rato sonriendo.
      - ¡Hola! -saludó-. ¿Eres Corny?
      - Yes -dije-. Esta es Mireia, mi hermana.
      Pero Mireia no contestó, se quedó mirando a Frank, como si le estuviese evaluando con desconfianza.
      - Vamonos a dar una vuelta, anda -dijo Cody.
      Nos fuimos calle abajo, yo hablando todo el rato con Cody de la fiesta. Mireia, en cambio, seguía mirando a Frank, al que, al parecer, le había caído bien mi hermana.
      - En serio, ¿cuántos años tienes? -le preguntaba él.
      - Dieciseis.
      - Mmm, pareces de la edad de tu hermana -contestaba él-. Yo tengo diecisiete.
      Se tiraron hablando juntos el resto de la tarde, así que Cody y yo decidimos no meternos en el tema y le hablé de Mikhail.
      - El hermano de la niña guapa de Rusia... -murmuró Cody-. Sé quién es, es bastísimo con el skate, me parece que has hecho una buena elección, enana.
      Yo esperaba que de verdad fuese así, porque la verdad es que estoy completamente loca por Mikhail.

CAPITULO DIEZ

      Me lo pasé perfecto en la fiesta. Estuvimos contando nuestras aventurillas, me preguntaron por el trabajo... También dijeron que se iban a organizar todas para trabajar juntas en una cafetería. Yo no sabía si podría estar con ella, pero les dije que lo intentaría. Pregunté a Arisha, discretamente, que como estaba Rusia, que si se había venido a Estados Unidos por algo en especial, y, por supuesto, le pregunté por su hermano:
       - Aquí habían destinado a mi padre -me contestó. El acento ruso se le notaba muy poco-. Nos vinimos con él. Mikhail está en el último año del Senior Hish School. En un insti al lado del nuestro.
       - Lo que no me puedo creer -empezó Sheila-. Es que el año que viene es nuestro último curso!! y luego a la Universidad, hay ganas ya de que empiece, ¿verdad, Corny?
       - Sí, claro... -contesté-. ¿Cuántos años os lleváis tu hermano y tú?
       - Pues yo tengo diecisiete, como todas, y él dieciocho.
       El resto de la fiesta pasó haciéndonos peinados, fotos y pintándonos las uñas y la cara. Sheila confesó que estaba coladita por los huesos de Adam, uno que yo no conocía.
       Abby estaba saliendo con un tal Bill, y las demás seguían con sus novios de antes, de cuando yo todavía estaba en mi ciudad.
       En ese momento me puse a pensar en Cody, él también seguía con la misma novia, sinceramente, espero que sigan juntos mucho tiempo, porque me cae muy bien esa chica.
       - También hay un chico nuevo -me dijo Carol-. Se llama Frank, es altito, moreno, no es una gran belleza pero es el tío más simpático y comprensivo que he conocido.
       - Sí -siguió Rachael-. Se ha hecho muy amigo de Cody, probablemente te lo presente pronto, te va a encantar en cuanto le veas.
       Por mucho que me hablasen de chicos nuevos en mi cabeza ya solo había sitio para Mikhail, puf... no podía parar de pensar en el ruso. Es tan... perfecto.

AGRADECIMIENTOS

Las entradas del apartado "Noticias News" están sacadas, mayoritariamente, de la web "bravoporti" o de la propia revista BRAVO.

Todas las Historias son de las autoras del blog.

Los Fondos de Pantalla y las Fotos son collages de las autoras del blog

Las Sinopsis de Pelis, series etc son de la web.

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